La Ludopatía

La Ludopatía

La ludopatía consiste en un trastorno en el que la persona se ve obligada, por una necesidad psicológicamente incontrolable, a jugar y apostar, de forma persistente y progresiva, afectando negativamente a la vida personal, familiar, etc.

 

Aunque en anteriores ediciones del manual diagnóstico DSM había sido clasificado como un trastorno del control de los impulsos, Actualmente es tratado como una adicción sin sustancia, finalmente en el DSM-V ha sido incluido dentro de la categoría de Trastornos relacionados con sustancias y trastornos adictivos.

 

La ludopatía se caracteriza  porque existe una dificultad para controlar los impulsos, y que  tiende a manifestarse en practicar, de manera compulsiva, uno o más juegos de azar. Puede afectar en la vida diaria de la persona que padece esta adicción, de tal forma que la familia, el sexo o incluso la alimentación pasan a un plano secundario. Por todo ello, no se debe de confundir la ludopatía con un vicio, ya que en estos casos nos encontramos ante una grave enfermedad crónica, una adicción.

 

Está reconocida como enfermedad por la Organización Mundial de la Salud y por la Asociación Americana de Psiquiatría (APA). La ludopatía se produce en los juegos que tienen capacidad adictiva, que son aquellos en los que transcurre poco tiempo entre apuesta y premio.

 

La Federación española de Jugadores de Azar Rehabilitados: Define que el juego es patológico cuando  la persona piensa, vive y actúa en función del mismo, dejando de lado o en  segundo plano  otros objetivos y necesidades. Aunque la ludopatía sea una adicción que no tiene como referencia material una sustancia, el ludópata presenta los mismos rasgos que un adicto.

 

Estos son algunos de os rasgos más significativos:

 

  • Repetición de una conducta o acción que resulta placentera, aumento de su frecuencia para obtener los efectos deseados. Presencia de diferentes sustancias químicas, como la dopamina y las endorfinas, actúan como estimulantes y refuerzan las conductas patológicas.

 

 

  • Pérdida de control de la persona derivada del fallo de los mecanismos cerebrales de inhibición de la conducta.

 

  • Aparición del síndrome de abstinencia si se interrumpe el hábito.

 

 

Causas

 

La ludopatía no tiene una relación directa con ninguna causa concreta, sino que es un conjunto de factores lo que puede conducir a desarrollar un trastorno de juego patológico. Aunque es una enfermedad que se desarrolla de forma diferente en función de la predisposición y el entorno del individuo, se establecen diferentes factores de riesgo:

 

Genética

 

Parece que la genética influye en la ludopatía, ya que se ha demostrado  que los hijos de padres jugadores tienen mayor riesgo de llegar a ser ludópatas, que los hijos de personas no jugadoras.  De tal modo que el hijo hereda  una cierta propensión a hacerse adicto en caso de exponerse al juego.

 

Entorno familiar y social

 

El entorno más directo  representa el modelo de aprendizaje  de muchos jóvenes. Si se fomenta el juego sin restricción o se practica como un hábito normal, existe el riesgo de que más adelante el joven se convierta en un jugador patológico.

 

Problemas psicológicos y sociales

 

Los momentos de inestabilidad psicológica o problemas personales y sociales representan un grupo de riesgo importante a la hora de desarrollar ludopatía. El juego puede servir de escape para huir de la realidad y acabar convirtiéndose en un hábito patológico necesario.

 

Estructura del juego y publicidad

 

La mayoría de las formas de juego que pueden causar ludopatía; máquinas tragaperras, bingo, juegos de casino, etc., tienen un componente adictivo que se basa en la repetición de una conducta que se premia y que crea expectativas de ser premiada.

CONSECUENCIAS

 

Son muchas las consecuencias que  puede acarrear la ludopatía, se considera que esta patología  puede  afectar a varias áreas al mismo tiempo:

ÁREA PSICOLÓGICA

 

Baja autoestima.

Sentimiento de culpa.

Apatía y depresión.

Tensión, ansiedad.

Irritabilidad e ideas suicidas.

 

ÁREA FAMILIAR

 

Mentiras constantes.

Deterioro de la comunicación.

 

ÁREA ECONÓMICA

 

Deudas cuantiosas.

Incumplimiento de pagos.

Empobrecimiento.

ÁREA SOCIAL

 

Aislamiento.

Ausencia de aficiones.

Desvinculación de las amistades, pérdida de relaciones.

 

ÁREA LABORAL

 

 

Disminución de atención y concentración.

Pérdida de oportunidades y promociones.

Disminución del rendimiento laboral.

 

ÁREA SOMÁTICA

 

Insomnio.

Falta de apetito

Dolores de cabeza, estómago.

 

 

ÁREA LEGAL

 

Actos ilegales.

Robos y hurtos.

Problemas judiciales graves.

 

DIAGNÓSTICO

 

Para diagnosticar a una persona como jugador patológico debe llevar a cabo una conducta de juego perjudicial caracterizada al menos por cuatro de los siguientes síntomas:

 

Preocupación frecuente por jugar o por obtener dinero para jugar.

 

Con frecuencia se juega más cantidad de dinero o durante más tiempo que el que había planeado.

 

Necesidad de aumentar la magnitud o la frecuencia de las apuestas para conseguir la excitación deseada.

 

Intranquilidad o irritabilidad cuando no se puede jugar.

 

Pérdidas repetidas de dinero en el juego.

 

Esfuerzos repetidos para reducir o parar el juego.

 

Con frecuencia, el juego tiene lugar cuando se espera que la persona esté cumpliendo sus obligaciones.

 

Sacrificio de alguna actividad social, profesional o recreativa importante para poder jugar.

 

Mantenimiento del juego a pesar de la incapacidad para pagar las deudas y a pesar de los problemas sociales y profesionales originados por el juego.

 

 

Tratamiento

 

El tratamiento para  la ludopatía puede ser complejo.  En la mayoría de los casos los afectados tienen dificultades para admitir que tienen un problema, algo negativo ya que  un componente crucial  del tratamiento es trabajar para reconocer el problema.

 

Contar con el apoyo de la familia es muy importante aunque hay que evitar situaciones de presión antes de empezar la terapia.

 

El tratamiento de la ludopatía puede incluir los siguientes ámbitos de acción:

 

Terapia

 

La terapia conductual o la terapia cognitiva conductual pueden ser útiles. La terapia conductual consiste en esta caso en un exposición  a la conducta que deseas olvidar y te enseña estrategias para disminuir tu necesidad de apostar

 

 

Medicamentos

 

Los antidepresivos y los estabilizadores del estado de ánimo pueden ayudar a solucionar los problemas que a menudo acompañan la ludopatía, como la depresión, el trastorno obsesivo compulsivo (TOC) o el trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH). Algunos antidepresivos pueden ser eficaces en la disminución de las conductas ludopáticas. Los medicamentos llamados antagonistas de los estupefacientes, útiles en el tratamiento del abuso de sustancias, pueden ayudar a tratar la ludopatía.

 

Grupos de autoayuda

 

No siempre tiene la función esperada, sin embargo en muchos casos los pacientes descubren que hablar con otras personas que tienen ludopatía puede ser un aspecto beneficioso para el tratamiento.

 

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