Adicción a la Cocaína

Adicción a la Cocaína

¿Qué es la Cocaína?

La cocaína es un alcaloide tropano cristalino. Una droga estimulante y poderosamente adictiva hecha a partir de las hojas de la planta de coca, nativa de Sudamérica. En 2013, 419 kilos de cocaína fueron producidos de forma legal, mientras que el valor de la cocaína comercializada en el mercado negro se estima entre 100.000 y 500.000 millones de dólares estadounidenses cada año.

Después del cannabis, la cocaína es la droga ilegal más consumida en el mundo, se calcula que entre 18 y 22 millones de personas la consumieron en 2014, con América del Norte como su principal consumidor, seguido de Europa y América del Sur. Se calcula que entre el 1 y el 3% de los habitantes del mundo desarrollado han probado la cocaína en algún momento de su vida y cada año, es la responsable directa de miles de muertes.

 

Aunque la cocaína puede usarse para propósitos  médicos, como anestesia local para algunas cirugías, (Anestésico tópico y anti hemorrágico en cirugías nasales) es una droga ilegal, que se vende en la calle. Se suele mezclar habitualmente con anestésicos locales, almidón de maíz, quinina, levamisol o azúcar, que pueden dar lugar a un aumento de la toxicidad, también puede ser mezclada  con otras drogas como la anfetamina.

 

La cocaína es un estimulante del sistema nervioso central y un supresor del apetito. Actúa mediante la inhibición de la recaptación de la serotonina, la norepinefrina y la dopamina; esto da lugar a  mayores concentraciones de estos tres neurotransmisores en el cerebro

Es muy adictiva, debido a su efecto sobre la vía mesolímbica del cerebro, y existe un alto riesgo de sufrir dependencia, aunque el periodo de consumo haya sido corto.

Su uso también aumenta el riesgo de accidente cerebrovascular, infarto de miocardio, problemas pulmonares en los fumadores, infecciones sanguíneas y paro cardiorrespiratorio súbito.

Las formas más comunes de consumo son inhalación, insuflación o inyección en vena

 

Tras ser consumida de forma repetida, la persona puede ver disminuida su capacidad de sentir placer  y estar muy cansada físicamente.

 

Efectos de la cocaína en el organismo

 

La cocaína aumenta el riesgo de sufrir una gran cantidad de afecciones, destacando entre ellas; la trombosis, el derrame cerebral y el infarto de miocardio, además de esto, acelera la arterioesclerosis y puede producir congestión nasal, ulceración de la membrana mucosa, hasta incluso perforación del tabique nasal en el caso de consumirse mediante aspiración nasal (esnifar). Si bien la cocaína produce mayor excitación sexual, también puede provocar impotencia sexual o disfunción eréctil.

Cuando se emplea la vía intranasal el inicio de la acción es a los dos minutos (cinco a diez minutos cuando se emplea la vía intravenosa) y el efecto máximo ocurre entre quince y veinte minutos, hasta un máximo de una hora. Cuando la administración es oral el índice de absorción es bajo y la duración de la acción es prolongada.

 

Efectos Psicológicos

El consumo de cocaína tiene consecuencias psicológicas muy graves, que se manifiestan de distinta manera según el paciente.

El uso de la cocaína puede provocar la aparición de síntomas sinónimos de un trastorno de salud mental.

Las siguientes son algunas enfermedades  de salud mental que pueden ocurrir junto con un problema de abuso de la cocaína:

 

Esquizofrenia

Trastorno limítrofe de la personalidad

Trastorno de personalidad antisocial

Trastornos de ansiedad

Trastornos depresivos

Trastorno bipolar

Trastornos de la alimentación

Trastornos de la conducta

 

Junto a los efectos psicológicos sobre el ánimo, la cognición, los instintos y la conciencia, la liberación de neurotransmisores producida por la cocaína proporciona también disminución del umbral convulsivo, temblor, cambios en la activación eléctrica, emesis, hiperpirexia, taquicardia, hipertensión, diaforesis, retraso en la eliminación urinaria y fecal, contracciones musculares y enrojecimiento facial. Además, el consumo repetido de cocaína produce tolerancia y puede producir dependencia.

 

Efectos a Corto Plazo

 

Los efectos de la cocaína a corto plazo son variables, dependen de la persona y de la cantidad y continuidad del consumo, estos son algunos de los más comunes:

 

Felicidad y energía extrema

Estado de alerta mental

Hipersensibilidad de la vista, el sonido y el tacto

Irritabilidad

Paranoia

Desconfianza extrema

 

Algunas personas encuentran que la cocaína les ayuda a realizar tareas físicas y mentales simples más rápidamente, aunque otros experimentan el efecto opuesto. Cantidades grandes de cocaína puede llevar a comportamiento extraño, impredecible y violento.

 

Los efectos de la cocaína aparecen casi inmediatamente y desaparecen entre unos minutos a una hora. La duración y la intensidad de los efectos dependen del método de uso.

Cuando la cocaína es inyectada o fumada produce un efecto más rápido y fuerte pero menos duradero comparada a cuando es inhalada.

Cuando la cocaína es inhalada el efecto puede durar entre 15 a 30 minutos.

Cuando la cocaína es fumada el efecto puede durar entre 5 a 10 minutos.

 

Efectos a Largo Plazo

 

Ya que la cocaína es una droga extremadamente adictiva, es muy difícil que una persona que la pruebe pueda controlar hasta dónde continuará deseándola o consumiéndola. Asimismo, si la persona se vuelve adicta, el riesgo de recaídas es alto aún después de periodos largos de abstinencia. De acuerdo con algunos estudios, durante periodos de abstinencia del uso de cocaína, el recuerdo de la euforia asociado con su uso, o solamente una referencia a la droga, puede disparar un deseo incontrolable de consumirla y puede  terminar en una recaída.

 

 

Algunos efectos a largo plazo de la cocaína dependen del método de uso:

 

Inhalar: pérdida del sentido de olor, hemorragia nasal, frecuente goteo nasal y problemas con la ingestión.

Consumir por la boca: deterioro severo de los intestinos por la reducción del flujo sanguíneo.

Inyección por aguja: un riesgo más alto de contraer el VIH, hepatitis C y otras enfermedades transmitidas por la sangre.

 

 

Tratamiento para la Adicción a la Cocaína

 

Las terapias conductuales pueden servir de ayuda para tratar la adicción a la cocaína, estos son algunos ejemplos:

La terapia cognitiva-conductual

El manejo de contingencias, o incentivos motivacionales: ofreciendo recompensas o premios a los pacientes que se mantienen libres de consumo de sustancias

Comunidades terapéuticas: residencias libres de drogas en las cuales las personas en recuperación del trastorno del uso de sustancias se ayudan entre ellos mismos para entender y cambiar sus conductas.

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